En el contexto colombiano, se han creado diferentes espacios de interlocución y
diálogo en aras de generar procesos participativos, incluyentes y de aprendizaje, en favor de
la investigación y el conocimiento social, científico, político y cultural. Estos espacios de
democracia permiten la inclusión de diferentes voces en los asuntos públicos, garantizando
la oportunidad de escucha y conversación con otros, debatiendo asuntos de mutua relación
y tomando decisiones que afectan a todos (Ministerio del Interior, 2022).
Un actor clave en este ámbito es el Grupo Asociativo Asmequidad, que ha trabajado
en la zona rural de La Plata, Huila. Este grupo se ha enfocado en la participación
comunitaria, específicamente la participación de las mujeres, a quienes les ha brindado un
espacio de juntanza, para intercambiar saberes, experiencias del día a día, permitiendo
mejorar su calidad de vida. Aunque el sector rural está marcado por el patriarcado, este
grupo ha tomado la bandera de posicionar a las mujeres en roles diferentes al hogar, siendo
entendido como un espacio de crecimiento económico que involucra diferentes actores
individuales, familiares y de la comunidad en sí. La participación comunitaria es crucial
para el cambio y la transformación territorial, y requiere de resistencia para romper
esquemas y sumarse a la estructura político-administrativa (Molina Valencia, 2005).
En este contexto se debe mencionar que el campo colombiano es un escenario de
profunda desigualdad de género. Las mujeres, a pesar de ser actores sociales clave en la
producción agrícola y la sostenibilidad alimentaria, enfrentan limitaciones en el acceso a la
propiedad de la tierra, a recursos económicos y a la toma de decisiones. La globalización y
la expansión de prácticas agroindustriales amenazan su autonomía y la soberanía
alimentaria del país.
La educación comunitaria es una herramienta clave en este proceso, ya que busca
fomentar el aprendizaje colectivo y la reflexión crítica sobre la realidad local. A través de la
educación comunitaria, el Grupo Asociativo Asmequidad ha brindado un espacio de
encuentro y diálogo, donde las mujeres pueden intercambiar saberes, experiencias y
habilidades. Este enfoque permite fortalecer la asociatividad, promoviendo la colaboración
y el trabajo conjunto para el beneficio de toda la comunidad.
Durante los años 2008-2023, el Grupo Asociativo Asmequidad ha sido un referente
en la promoción de la asociatividad y el empoderamiento femenino en el municipio de La
Plata, Huila. Su labor se ha centrado en la valoración de los saberes locales, reconociendo
la importancia de la participación activa de las mujeres en la construcción de su propio
desarrollo. A través de la educación comunitaria, se ha buscado fortalecer sus capacidades
y habilidades, empoderándolas para tomar decisiones informadas y promoviendo su
liderazgo en diferentes ámbitos de la vida comunitaria. En resumen, la sistematización de
los saberes locales y la educación comunitaria son pilares fundamentales en el trabajo del
Grupo Asociativo Asmequidad en el municipio de La Plata, Huila.
Estos enfoques permiten
fortalecer la asociatividad y el empoderamiento femenino, promoviendo la participación de
las mujeres y el desarrollo sostenible de la comunidad en su conjunto.
Dado lo anterior, mediante el desarrollo de esta investigación, se busca sistematizar
los saberes locales para la asociatividad y el empoderamiento femenino a través de la
educación comunitaria por el Grupo Asociativo Asmequidad 2008-2023 en el municipio de
La Plata, Huila. Para tal fin, en primer lugar, se contextualizará la experiencia de
Asmequidad entre los años 2008-2023 en el municipio de La Plata, Huila; en segundo
lugar, se describirán los saberes locales para la asociatividad y el empoderamiento
femenino a través de la educación comunitaria; finalmente, se interpretarán los saberes
locales para la asociatividad y el empoderamiento femenino a través de la educación
comunitaria.